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29 noviembre 2009

Dime



Durante toda la tarde estoy buscando en las calles
ese estremecimiento anochecido en la garganta
que se hunde confundido por un miedo perdido
o un mar que se olvida por tres lágrimas derramadas.

Y en la  tarde empieza a llover como si un sol terrible
me hubiera escuchado temblar al sentir tu nombre,
en un brillo despiadado predestinado a otro mundo,
sin amanecer, enturbiado en el corral de otros brazos.


Ayer , ilusionados por los muros de la gente
y su desmesurada ausencia de rogarse ser amados.
Hoy, perdidos entre ellos, olvidamos los besos,
en su sin sentido, iguales, en la luz de la noche.

Y mañana... ¿que haremos mañana? Sucederá,
dime, ¿sucederá lo que soñamos?
Y en que lugar...dime, en que lugar escondo,
el nicho de tu imagen desengañada.

No necesito hablarte, no comprendas mi silencio,
como las piedras y los arboles, imagina que no tengo habla.
Y vete , amor, no me ames, no me duelas, ¡no te calles!
Dime el nombre del enemigo que nos aleja.
.

Soy la única espectadora de nuestra calle.
Dime... dime donde vivo cuando ya no te importe.

26 noviembre 2009

Oráculo.



La ultima vez que lo vi , como siempre,vestía de negro. Nos encontramos en la pausa de un semáforo. El quiso no verme, yo quise verle y le miré. Cruzamos el semáforo y yo avancé mas rápido para encontrarlo antes de la mitad de la carretera y dudar en que lugar pararnos para saludarnos. Me miró y quiso no verme. Le miré y quise verle. Retrocedió, nos saludamos. Nos quedamos quietos. El, como siempre vestía de negro. Yo, como siempre, vestía de marrón. Le pregunté como estaba. Me dijo que bien. Me preguntó como estaba, le dije que bien. Los dos mentimos y no acertamos a encontrar la sonrisa correcta. El dibujó dos lineas paralelas entre sus hombros y los mios, acercándose a mi. Yo, me sentí bien. El se sintió bien. Le pregunté si vivía cerca de donde estábamos, me dijo que no, que vivía unas calles mas abajo. Me preguntó donde vivía, le dije que vivía cerca pero me iba a otro lugar. Y de nuevo, nos acercamos los hombros sin acertar la sonrisa correcta. El miraba el semáforo, yo al final de la calle. El venia, yo me iba. El se llama Carlos. Yo me llamo Montse. El es moreno,quizás demasiado, yo soy pálida, quizás demasiado. Le pregunté si trabajaba en el mismo lugar, me contestó que si y que se preguntaba porque no me había visto por allí.

-¿Y dónde vas ahora?
-A mirar unos muebles que nos faltan en un piso nuevo.
-¿Y para que los compras si no te vas a quedar en el?
-¿Acaso dije que no voy a quedarme?
-La próxima vez que nos encontremos, me lo dirás.


El miró el semáforo para cruzarlo, yo continué andando en la calle  en sentido contrario. No nos dijimos adiós. Nos volveríamos a encontrar en otro momento de alguna ciudad. El, como siempre, vestirá de negro y yo, seguramente de marrón.

Para evitarlo, antes de salir, me visto de rojo.Por ahora, tengo que quedarme en el lugar donde estoy.


22 noviembre 2009

Mirame a los ojos



Despeja las calles que pasan mis manos acariciando el aire
que desprende tu luz al mirarme , tiempo de alma
y palabras de aquel tiempo , que sembramos,
cuando ya nada importa, amor, ni los mares que nos hunden.

Mirame a los ojos o deja que tus ojos soleen las miradas,
que surgen en mi estancia, que obtuve en luz esta mañana.
Todos los lugares son en vano sin sus luces,
Hay amor. No lo olvides.Hay amor.

Anuncia con tus palabras los dioses que conoces
tan iguales a los mios aunque no lo dije nunca,
en su torre nos avisan de la destreza de los hombres,
para cruzar los abismos con la certeza de nuestras voces.

Viaja, alza el vuelo, cubre de sueños el descenso,
de esta vila silenciada por lo que sabemos,
la ausencia de los espejos cubiertos del cielo
donde se cubre de arena el primer desierto.

Rodéame de todo aquello que canta en tu espacio,
piel transparente en vertebras buscando oro,
reconstruye todo aquello que eres a mi lado.
Hay amor, no lo olvides.Hay amor.

21 noviembre 2009

AB IMO PECTORE


A veces la vida se muestra tan incomprensible  como en un segundo de rubor. Quisiéramos saber los motivos por los cuales sentimos un calor que avanza exuberante y rebosante de energía por la piel, dando a entender una inseguridad o un temor a una sensación que alguien nos provoca. Y nos sentimos débiles , al menos yo, ante esa incapacidad de controlar el rubor. Y esa debilidad nos muestra como una  presa ante la vida o el depredador que nos mira. Miramos alrededor ,(al menos yo que a veces soy tímida) en busca de quien nos provoca el rubor. Y resulta ser,  alguien que se parece a quien amamos. Y ya no lo recordábamos.

Sucedió hace una semana. Ahora mismo, lo había olvidado por completo. Pero todos nacemos con un rubor que puede surgir en cualquier momento. Y así fue el viernes pasado en mi.. A veces, la vida se muestra tan incomprensible que un segundo de rubor se convierte en un año. Y no era nadie, un año mas. Solo algo mas que pasaba por delante.

Es quizás así como me he sentido este ultimo año.

Le miré a los ojos intentando esconder que una vez conseguí la magia del suceder de la sonrisa, consiguiendo que cada paso en la vida fuera un avance a la felicidad. Pero no era el, entonces, ¿para que contárselo? . Somos tan ignorantes que nos creemos únicos en piel y sus formas.

Podría no ser así. Podría ser que no fuéramos tal y como nos vemos.

Una semana mas tarde leo que el rubor existe cuando la persona es honesta. Sonrío, ¡claro que si! Esa es la respuesta, soy una mujer honesta. Y sigo adelante después del café. Sin creerme mucho la respuesta científica. Pues le veo de nuevo. Esta vez junto a mi. Pero con veinte o treinta años mas que ahora. El sigue igual. Con las mismas gafas y con la misma mirada triste. Y yo, al ser vista , muevo los labios y gesticulo como siempre he hecho. Miro la mujer y me pregunto si es feliz. Ella me mira a los ojos y parecen humedecerse. No es feliz.

 Pero optó por la respuesta de quedarse. Y el hombre , no parece darse cuenta que ha sido un error.


Hace tres años dije a alguien que le quería. Y no suelo decirlo. En ese momento, pensé que me había precipitado. Hace tres meses, he vuelto a decirlo. ¿Precipitadamente? No lo se. Solo se que es el  mismo hombre y que el único sustento de esa emoción es un rubor y la información que puedo tener sobre que podría suceder en veinte o treinta años es la misma sobre la que tengo de porque el hombre se ruboriza cuando no quisiera hacerlo.

Aún así, la razón vence. Y a la vez hace perder lo que deberíamos experimentar,el corazón. Y aunque he intentado ponerle patas al corazón, la mente es mas rápida.

Me olvidé de mirar alrededor y hoy te he visto.

Te has ruborizado al verme sonreir.

No lo hagas, no seas honesto. ¡Es muy complejo serlo!

Sonríe. Simplemente sonríe. Un día te contaré porque escribo de esta forma. Permaneciendo en silencio. Es algo denso. Se necesita tiempo para que confíe en contártelo. Tiene una base de imaginación con un diez por ciento de experiencia. A veces, si no la tienes, te persigue o eres perseguida, en ese mismo orden.


Recuerdo al ver tu rubor que cuando tenia siete años cerraba los ojos y veía una partícula redonda rodeada de otras partículas que se movían en zig-zag. Me gustaba verlo, me hacia una especie de cosquillas interiores. Un día , me atreví a contárselo a mi hermana. Y ella se rió, pues decía que no lo veía, que no era cierto, que me lo estaba inventando. Yo le dije que no, pero que quizás solo lo veían las niñas listas y que ella no lo era.

Pero dudé si era cierto. Lo he dudado siempre. Es como tu rubor, podría no pertenecerme.Puede no existir, puede no significar nada o significar lo que todavía no sabemos.AB IMO PECTORE.Grabado en nuestras frentes.

20 noviembre 2009

Esclarecidos - Un agujero en el cielo

Curiosamente ir a un lugar, no es despedirse....
Vuelvo a las andadas de decir lo que pienso. Y decirlo es contar que hoy he tenido un sueño , he soñado contigo. Por no decir que incluso parece que te haya visto. Y no es porque te piense, si no por ser de nuevo lo que pensaba y creia que se habia perdido contigo. Yo, estaba en un edificio, con algo en las manos, sonriendo. Y tenia que ir al exterior, donde me esperabas tu, con cara de no comprender lo importante que es saber cuando vas a ver a alguien por ultima vez.

Y eso tengo entre mis manos. Una despedida que no va a suceder cuando vaya al lugar que indiques. Y el sueño me recuerda, que puede ser posible saberlo antes.

Vuelvo a las andadas, vuelvo a ser yo misma. Vuelvo a mi mundo difistint@.